La importancia del dibujo en el desarrollo de los niños

A menudo, solo cuando llueve fuera y los juguetes favoritos de siempre ya no les bastan, sacan el papel y los lápices de colores. Según expertos Sin embargo, en el ámbito del desarrollo infantil y la psicología, dibujar, lejos de ser solo una actividad divertida, desempeña un papel importante en el desarrollo de los niños, ya que les ayuda a comunicarse, aprender y recordar.

Además, ¡es una actividad económica que solo requiere papel y lápices de colores!

Dibujar ayuda a desarrollar la motricidad fina

La mayoría de los niños empiezan a hacer sus primeros garabatos entre los 12 y los 18 meses, aunque no hay ningún motivo para no animarles a coger un lápiz de colores y empezar a dibujar en un papel antes de esa edad. Sujetar un lápiz de colores o un pincel ayuda a desarrollar los pequeños músculos de la mano que son importantes para la motricidad fina.

Empezando por garabatos, pasando a líneas y círculos, y luego a objetos y personas, cuanto más dibuje un niño, más se desarrollarán sus habilidades motoras finas, lo que le preparará para aprender a escribir.

Dibujar ayuda a mejorar la coordinación mano-ojo

La coordinación mano-ojo es importante para todo tipo de tareas cotidianas, desde vestirse y atarse los cordones de los zapatos hasta comer, pasando por las actividades deportivas y el trabajo escolar. Desarrollar la coordinación mano-ojo requiere práctica, y dibujar ofrece a los niños la oportunidad de establecer conexiones entre lo que ven y lo que hacen.

Dibujar también puede ayudar a desarrollar la capacidad de concentración; por ejemplo, al animar a tu hijo a dibujar un objeto que tiene delante, aprende a fijarse en los pequeños detalles y a concentrarse para conseguir un resultado.

Dibujar ayuda a la memoria

Un estudio [1] ha revelado que los niños proporcionan más información sobre un suceso que han vivido cuando se les pide que lo dibujen y hablen de él al mismo tiempo.

También puede ayudarles a reflexionar sobre los objetos y los sentimientos que les despiertan. Por ejemplo, si un niño dibuja algo que le resulta familiar, como una mascota de la familia, esto le anima a recurrir a su memoria para recordar lo que sabe y siente respecto a ella.

Dibujar ayuda a los niños a expresarse

Para los niños que no se expresan verbalmente, ya sea por su edad u otras razones, el dibujo es una vía inestimable para comunicar sus pensamientos y sentimientos. Con la práctica, los niños son capaces de crear dibujos cada vez más detallados que representan lo que han visto o lo que recuerdan.

Dibujar fomenta la imaginación y la creatividad

Poner el lápiz de colores sobre el papel permite a los niños explorar sus experiencias del mundo. Los expertos recomiendan proporcionarles papel en blanco, para que puedan dibujar con total libertad. Ofrecerles papel de diferentes colores y una variedad de materiales para dibujar, como lápices de colores y pinturas, les permite experimentar y reflexionar sobre el uso de los colores. Hacer preguntas a tu hijo sobre lo que está creando es una forma estupenda de ayudarle a ampliar su vocabulario y a mejorar su expresión verbal.

Dibujar ayuda a desarrollar la capacidad de resolver problemas

A medida que los niños empiezan a dibujar formas más complejas, deben plantearse cuestiones como qué colores utilizar, qué aspecto tiene una casa o cuántas patas tiene un perro, así como conceptos más complejos, como la escala y la proporción. Este tipo de resolución de problemas resulta de gran valor a la hora de prepararlos para la escuela y para su aprendizaje posterior.

Cómo animar a tu hijo a dibujar

Investigación Richard Jolley, profesor asociado de Psicología del Desarrollo, y Sarah Rose, profesora titular de Psicología y Desarrollo Infantil, de la Universidad de Staffordshire, descubrieron que «los niños cuyos padres pasaban más tiempo con ellos mientras dibujaban disfrutaban más del dibujo». [1] Aunque se recomienda que los padres y cuidadores no dibujen por sus hijos ni les impongan lo que deben dibujar, el simple hecho de sentarse con el niño y preguntarle qué está haciendo puede resultar enormemente beneficioso.

Dibujar es una actividad económica y respetuosa con el medio ambiente

Una de las grandes ventajas del dibujo es que se trata de una actividad de bajo impacto y bajo coste, que requiere muy pocos materiales. El papel y el cartón son ideales para que los más pequeños desarrollen sus habilidades de dibujo. Por supuesto, puedes comprar material nuevo, pero los trozos de papel y las cajas viejas son soportes igualmente válidos para los primeros pasos en el arte. Y aunque quizá quieras colgar los dibujos en la pared, los materiales desechados se pueden reciclar fácilmente en el punto limpio —en Europa se recicla el 71 % del papel y el 82 % del embalaje de cartón—, por lo que no contribuirás a aumentar los residuos que acaban en el vertedero.

Conclusión

¡No esperes a que haga mal tiempo para sacar el papel y los lápices de colores!

Otras actividades y lecturas recomendadas