Reducir, reutilizar, reciclar: la edición de jardinería

El viejo refrán «No malgastes y no te faltará nada» cobra más relevancia que nunca. Muchos países y empresas se están comprometiendo a reducir la cantidad de residuos que se envían cada año a los vertederos, lo que significa que las tasas de reciclaje están avanzando en la dirección correcta. En Europa, el 71 % del papel y el 82 % de los envases de papel se reciclan para fabricar nuevos productos.1 Pero, ¿cómo puedes aportar tu granito de arena para contribuir a un futuro sostenible?

Desde bases de cartón hasta macetas de papel, aquí tienes seis formas de incorporar los residuos reciclados a tu jardinería.

Vasos de café de papel

Si alguna vez te llevas un café en un vaso de papel, en lugar de tirarlo al contenedor de reciclaje, ¡por qué no lo utilizas como maceta! Quita la tapa y asegúrate de limpiar bien el interior antes de añadir abono y plantar las semillas que prefieras. (Incluso puedes usar las bandejas de los huevos para plantar semillas). Pueden ser un adorno ideal para la encimera de tu cocina, donde podrás cultivar tus propias hierbas aromáticas.

CONSEJO: Corta el periódico en círculos para que se ajusten al fondo de la maceta. Coloca tres trozos uno encima de otro antes de rellenarla con tierra y plantar. Esto creará una barrera protectora y transpirable que frenará la pérdida de humedad de las macetas.

Macetas originales

¿Qué haces cuando tu taza favorita se astilla? En lugar de tirarla, ¿por qué no la guardas, la llenas de tierra y plantas una flor para que puedas seguir usándola y disfrutándola? Con astilla o sin ella, a la planta no le importará. Esto también funciona con cualquier otro recipiente de cocina que ya haya pasado su fecha de caducidad. Cualquier cacerola o sartén vieja que haya perdido su revestimiento antiadherente, a la que le falten asas o que esté deformada es un buen sustituto de las macetas de plástico tradicionales. Incluso los viejos bidones de aceite son estupendas macetas para patatas que ahorran espacio.

CONSEJO: Convierte unas botas de agua viejas en originales maceteros clavando una fila de ellas, de colores vivos, a una valla o a un trozo de madera de desecho y llenándolas de flores. ¡Solo asegúrate de hacer unos agujeros en el fondo para que drene el agua!

Cubrir las camas con cartón

El cartón es un recurso respetuoso con el medio ambiente y muy accesible. ¿Por qué no utilizarlo para forrar tus macetas y parterres? No solo se descompondrá con el tiempo y aportará nutrientes al suelo, sino que también actúa como medida preventiva contra el crecimiento de malas hierbas y hierba desde debajo del parterre.

CONSEJO: ¡Asegúrate de que el cartón sobresalga un poco más allá de los bordes del bancal elevado para evitar que las malas hierbas y la hierba empiecen a crecer por los lados!

Cómo utilizar papel triturado en tu compost

El papel se fabrica a partir de un material natural y renovable: la fibra de madera. Esto significa que se puede utilizar en tu compost, ayuda al suelo a retener la humedad y ¡a las lombrices les encanta!

CONSEJO: Evita utilizar papel encerado o plastificado. Los recibos, extractos y sobres viejos se pueden compostar sin problema.

Restos de madera

Aunque quizá no sean objetos típicos que se encuentren en casa o en sus alrededores, dar un paseo por los parques de tu zona o echar un vistazo a las páginas web de mercadillos y foros es un buen punto de partida. Si consigues hacerte con algún palé de madera, puede ser una buena maceta que te ayudará a ahorrar espacio. Desde desmontarlos para fabricar muebles de jardín hasta utilizar la madera para crear parterres elevados, ofrecen un sinfín de posibilidades para plantar. También puedes utilizar madera flotante o ramas que encuentres en los bosques de tu zona para sujetar las plantas en crecimiento y decorar tu jardín.

CONSEJO: Ten cuidado con los clavos y las astillas si decides desmontar palés de madera.

Mobiliario

Antes de llevar tu viejo somier o tu mesa y sillas al vertedero, piensa si podrías darles una segunda vida al aire libre. ¿Por qué no pruebas a utilizar un escritorio viejo como mesa de jardinería o como banco de invernadero? ¿Tienes una cómoda vieja por ahí? Podrías reciclarla en tu cobertizo o invernadero para ayudarte a mantener las cosas organizadas. Otra opción es dar la vuelta a una estantería y llenarla de compost; es un excelente sustituto de un bancal elevado o una jardinera.

CONSEJO: Aplica un sellador para madera o pintura para exteriores a todos los muebles para asegurarte de que resistan el paso del tiempo.

Si ahora te sientes con ganas de salir al aire libre y ponerte manos a la obra en tu propio jardín, ¿por qué no te haces tu propia maceta con rollos de papel higiénico? Estas macetas caseras son fáciles de hacer y te pueden ayudar a cultivar una gran variedad de plantas a partir de semillas, como flores y hierbas aromáticas. Puedes descargar e imprimir las instrucciones aquí.

Fuentes:

  1. CEPI, 2021 + Eurostat, 2020.
  2. «El arte de los residuos» – Jade Beecroft. Pág. 96, n.º 38, «Breathe». 2021.